He aprendido algo nuevo. Ya sé manejar con dos dedos nada más. Mis amigos índices me han ayudado a transportarme en esta ciudad donde a veces el calor se vuelve insoportable. A ésto agreguenle que mi carro no tiene vidrios polarizados, no tiene ni siquiera un parasol. Ya se imaginarán la temperatura a la que puede llegar mi negro volante cuando lo dejo cinco minutos sin el abrigo de una sombra.
Lo bueno es que este problema ya lo tengo perfectamente resuelto. Lo malo, mis dedos índices ya no tienen sensibilidad en las yemas. No sean gachos ya mero es mi cumpleaños, regálenme un parasol.
Que tengan felices vacaciones, yo me voy un ratote a Santa Bárbara y Parralito Llovedor, que emoción. Compas de allá, hay les voy. Un beso!
Lo bueno es que este problema ya lo tengo perfectamente resuelto. Lo malo, mis dedos índices ya no tienen sensibilidad en las yemas. No sean gachos ya mero es mi cumpleaños, regálenme un parasol.
Que tengan felices vacaciones, yo me voy un ratote a Santa Bárbara y Parralito Llovedor, que emoción. Compas de allá, hay les voy. Un beso!

0 comentarios:
Publicar un comentario